Llegó un momento en el que
nos toca afirmar con seguridad: hasta que no encuentren la vacuna simplemente
nos toca convivir con el virus. Países como Nueva Zelanda declara eliminado el Covid-19
diciendo “Hemos ganado la batalla”[1];
sin embargo, eso no quiere decir que todo haya retornado a la normalidad o que
no se pueda presentar un nuevo brote como ya ocurrió en China o Corea.
En Colombia, después del 27
de abril aumentaron de forma significativa los reportes de casos positivos para
COVID-19; según el Ministerio de Salud el 28 de abril de 2020 se confirmaron
352 nuevos contagios en el país; el 1 de mayo de 2020 fue la fecha con más
casos reportados, la cifra alcanzó a 499 en un solo día, y, al día de ayer, 3
de mayo de 2020, se sumaron 423 casos más; 16 fallecidos para un total de 340 y
1.722 pacientes recuperados.
Este panorama, aunque es
negativo ante las pretensiones del gobierno nacional para la reanudación
gradual de la economía, es necesario para evaluar la estrategia de cómo seguir
adelante, hasta ahora hemos visto que el tiempo que llevamos aislados no nos ha
hecho inmunes al virus, lo que se ha ganado es un espacio valioso para que el
Sistema de Salud se prepare para lo que viene después del 11M, fecha prevista
para finalizar el aislamiento preventivo obligatorio y en la que se permitiría
la flexibilización de otras medidas para retomar poco a poco hacia una “nueva
normalidad”.
El mundo ha cambiado y así
nos lo ha hecho entender el virus. “La vida no volverá a ser como antes”
ha dicho el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, la humanidad debe
entender esto y aprender a interiorizar la medida rigurosa del distanciamiento
social y otras de higiene para evitar contagiarse; las empresas deben
fortalecer más que nunca los Sistemas de Gestión de la Seguridad y Salud en el
Trabajo para asegurar la protección y bienestar del trabajador, esta será la
mejor herramienta para salvar vidas humanas y salvar la compañía de futuras
demandas.
La realidad es que no podemos
estar en una cuarentena indefinida, ya se evidencia la crisis en diferentes
ciudades por falta de recursos, despidos masivos de trabajadores y abuso por
parte de empleadores en la modalidad del trabajo remoto en casa; además, la
Organización Mundial de la Salud también se ha pronunciado y ha dicho que
tenemos que prepararnos para “una nueva
forma de vida”, porque la propagación del virus es algo que permanecerá
entre nosotros por un largo periodo de tiempo[2].
En conclusión, debemos
aprender a convivir con el virus de una forma inteligente, ¿cómo hacerlo? enfocándonos
en que para restaurar nuestra vida tenemos que cumplir las reglas, con más
disciplina, nadie lo va a hacer por nosotros, así que el autocuidado será fundamental;
para sobrevivir se debe crear conciencia y mantener el aislamiento social,
evitar el uso de las manos, lavarlas bien y usar el tapaboca. Se requiere
enfrentar la pandemia entre todos, con trabajo en equipo, con cooperación, de
esta manera podremos disminuir el contagio; si por el contrario no cumplimos
las medidas impuestas, no usamos el tapabocas constante y establecemos
contacto, la exposición al virus aumentará y de paso la cuarentena será
prolongada.
A pesar de lo dicho, no se
podrá restablecer la normalidad como si nada pasara. La experiencia de Nueva
Zelanda nos indica que abrirán la economía, pero no la vida social, esto
significa que las empresas y los que puedan hacer trabajo desde casa, deben
seguirlo haciendo. Es una forma de contribuir.
Las compañías deberán garantizar
un retorno exitoso y paulatino de los trabajadores a los sitios de labor donde
se requiera de forma presencial, mantener a los cargos administrativos y los
trabajadores con enfermedades preexistentes en trabajo remoto estableciendo
límites a su aplicación. Aquí el teletrabajo empieza a adquirir una importante
relevancia, aspecto sobre el que me referiré en una siguiente ocasión.
Como ven, tenemos el reto de
contribuir solidariamente para lograr juntos el punto de equilibrio y detener
el virus, que nuestra economía se abra poco a poco sin poner en riesgo la salud
y la vida de todos.
Lo que he aprendido a lo
largo de mi vida profesional es que todos hacemos parte de la solución.
Siempre.
[2] Palabras del Director
Regional de la OMS para el Pacífico Occidental, Takeshi Kasai. http://dineroclub.net/2020/04/26/segun-la-oms-es-momento-de-que-pensemos-en-una-nueva-forma-de-vida-ya-que-la-lucha-contra-el-coronavirus-sera-una-larga-batalla/
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